Lema del día: Una piedra traída de la Playa del Moraig (Benitachell - Alicante), hace un poquito mas alta una montaña en el Bierzo Leonés. (Parece un titular de periódico)
Probablemente la etapa más emotiva de "mi" camino.
En esta etapa se ha de llegar a la llamada Cruz de hierro. Hay que subir un desnivel superior a los 600 metros. En la cima hay una cruz, no muy grande, pero elevada sobre un montón enorme de piedras traídas por los peregrinos desde sus lugares de partida. Éstas se depositan allí como ofrenda y se pide un deseo. Yo lo he hecho.
Bueno, etapa muy dura porque te pegas la paliza de subir y después en la bajada (por la carretera llena de agujeros y baches), te dejas los frenos...o los dientes. Elegí los frenos.
Geográficamente, una vez se pasa ese puerto, se entra en el Bierzo leonés. El paisaje cambia totalmente. Esta es una zona de transición. Es mas gallega que castellana, incluso en el acento de la gente.
Salí solo de Astorga, pero me junté con un grupo de 5 asturianos y otros 4 de Cataluña. Parecíamos la "cuadrilla de la muerte" (parafraseando a Joaquín Sabina). A las once de la mañana, y en medio de una subida, encontramos uno de los bares icono del camino: El cow-boy, llevado por un ex-legionario y con una decoración de lo mas "friqui". Pues bueno, como había sidra, los asturianos dijeron que había que tomar "un culín" (bueno, dos botellas), con toda la parafernalia del escanciado y demás. Estaba muy buena, de verdad, sobre todo si lo comparas con los fluidos hidratantes-con-sales-y-energéticos que nos zampamos entre bocata y bocata de tortilla de patatas.
Empezamos la subida los diez (en pequeños grupos), y a la mitad de la subida había que tomar una decisión: seguir subiendo o parar a tomar algo y reponer fuerzas. Opté por la segunda y me quedé con el grupo de los catalanes (bueno, había un maño). Trozo de empanada gallega al cuerpo con algo de beber y a subir... bueno, al fin llegamos a la cima. Se hicieron las fotos de rigor, dejar la piedra y hacia el valle.
Abajo en el valle nos encontramos con el pueblo de Molinaseca. Es un pueblo precioso, así que decidí quedarme allí el resto del día y los demás siguieron su camino.
¿Gente curiosa que me he encontrado en la etapa?. Además de "el cow-boy", también uno que dicen ser el último templario y vive en la montaña en plan hermitaño. También a una chica que peregrinaba con un bebé en una mochila. Parece que el chaval se lo pasaba bien.
No hay fotos .
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